- En la calle Lagasca de Madrid, el RINCÓN DE GOYAen pleno barrio de Salamanca y muy cerca de la Plaza de Colón tenemos una apuesta segura en lo que a restaurantes románticos se refiere. Por la noche, el local se transforma y acoge un ambiente muy íntimo, con música jazz de fondo y velas sobre las mesas.
- Un ambiente impactante y acogedor a la vez, es ideal para sorprender a tu acompañante, pero tu audacia eligiendo una carta atrevida te puede dar en el clavo. LA ISLA DEL TESORO es uno de esos vegetarianos de platos sanos, pero también imaginativos y sabrosos. El trato del servicio también suma.
- Como el vino, los postres son muy importantes en una cena romántica. La espuma de crema catalana con helado de turrón de EPOQUE, es una invitación para los sentidos. Su cuidada carta de vinos tampoco desmerece.
- Si quieres triunfar con una cena romántica, una de las mejores ideas es apostar por un reservado. En LOFT 39 los tienes de varios tipos y muy bien diseñados. La decoración, obra del prestigioso interiorista Pascua Ortega; espacios y techos altos con una espectacularidad sorprendente, acogedora y cálida con toques vanguardistas.
- ¿Quién no ha visto la Dama y el vagabundo? Seguro que muchos recordáis la famosa escena en la trastienda del restaurante, con los dos protagonistas compartiendo un plato de spaguetti boloñesa. Los italianos son una apuesta segura en lo que a las comidas y cenas románticas se refiere. Y si encima la decoración te traslada inmediatamente al país transalpino, mejor que mejor. IL SALOTTO tiene todo esto, y además el título ”Cocinero del año”, otorgado por la Asociación de Cocineros y Reposteros de Madrid.
- La fusión de diseño de cocina y espacio arquitectónico tiene una química especial. Como en CAOBA, donde la exclusividad de las materias primas, la cuidadosa elaboración de los platos, el trato humano y la elegancia de sus espacios interiores le dan ese punto tan difícil de conseguir.
- En cualquier restaurante romántico uno de los elementos fundamentales es la decoración, en la LUMBRE DEL CACIQUE todos los elementos que componen el restaurante (mesas, sillas, mesas de apoyo) y la bodega han sido diseñados expresamente para el proyecto y están inspiradas en la maquinaria del siglo pasado. Para la decoración de las paredes se han elegido reproducciones de grabados del siglo XVIII.
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